lunes, 20 de octubre de 2008

Carta abierta ante la ruptura del “Frente 20 de Diciembre”

Compañeros:

El acto de escribir las líneas subsiguientes no está basado en la pretensión de dar consejos o en erigir nuestra opinión como cita de autoridad. Por el contrario, lo que pretendemos es tan sólo servirnos del análisis de la experiencia para realizar una evaluación del momento político presente, ya que consideramos que éste debe ser nuestro principal punto de partida.

En un primer momento, la conformación del frente de unidad que tomó forma en el “Frente 20 de diciembre” se basó en buena medida, en acuerdos programáticos de distintas agrupaciones estudiantiles de izquierda (la mayoría vinculada a partidos políticos de izquierda) en defensa de cuestiones generales como el pedido de mayor presupuesto, la democratización del cogobierno universitario, la derogación de la Ley de Educación Superior y el ingreso irrestricto. Con el tiempo, al calor de los procesos políticos de lucha encarados desde el CEH y la experiencia que fue brindando la participación en el cogobierno, este acuerdo de carácter más general se fue plasmando en cuestiones concretas que fueron dando forma a un proyecto político alternativo, para la Facultad de Humanidades y la Universidad de Mar del Plata en particular. Esto claro está, sin desatender las diferencias (a veces mayores y otras menores) tanto de concepción política general cómo de prácticas concretas de militancia entre compañeros. Así, cuestiones centrales como el afrontar la lucha por un comedor universitario, la reorganización del Centro de copiado mejorando el servicio (se tomó un espacio ocioso para desdoblar la fotocopiadora), el mantenimiento del precio bajo de las copias, el aumento del número de becas de fotocopias otorgadas, fueron todos esfuerzos orientados a frenar la constante expulsión de las aulas universitarias, sufrida por muchos estudiantes ante la escasez de recursos. En la misma línea se trabajó por mantener el ingreso irrestricto y frenar el arancelamiento de distintas carreras, por la posibilidad de contar con cursos de docentes invitados que garantizaron cierta amplitud ideológica, por la defensa de la doble banda horaria y la regulación de la oferta académica de cada departamento, por terminar con las prácticas de las designaciones a dedo e impulsar registros de antecedentes y concursos para la elección de docentes, por la apertura de la carrera de Sociología en Humanidades y la defensa de dicha carrera una vez abierta y en funcionamiento, ante los sucesivos intentos de vaciamiento.

Todos estos procesos que se fueron dando, además de dar forma a un Frente de unidad de izquierda, permitieron sumar compañeros que se fueron identificando con este proyecto alternativo de Universidad, que fue tomando forma en la lucha. Esto permitió que el Frente 20 de diciembre fuera algo más que la suma de sus “partes” integrantes y pudiera nuclear a muchos compañeros independientes que comparten la idea de que se puede lograr una Facultad y una Universidad distintas, más acorde a las necesidades sociales y a la excelencia académica (ambas irremediablemente ligadas). Por otra parte, del lado opuesto, se fue conformando también un fuerte sector opositor al Frente, que ante el “espanto” de ver cercenadas buena parte de aquellas prácticas arbitrarias y personalistas a las que estaban acostumbrados, fue ganando en unidad y en fuerza, especialmente durante los últimos meses. En este sentido, creemos que aunque hoy ya sean muchos (o casi todos) los que afirmen que dicho frente “está muerto”, no puede decirse que la oposición piense lo mismo, ya que existe una clara “identificación” de todos aquellos que militamos o militan allí (y esto se refleja en presiones, trabas y persecuciones de diferente tipo hacia todos los militantes, sean estos docentes, estudiantes o graduados). Precisamente, nuestra oposición tiene plena conciencia de la potencialidad que tiene la acción de aquellos que intentamos construir una Universidad diferente (llevó a establecer alianzas más o menos sólidas entre personajes que no se pueden ni ver). Particularmente cuando seguimos dirigiendo el CEH, cuando ganamos becas, cuando nos sumamos a la planta docente, cuando ocupamos los órganos de co-gobierno. En el corto plazo se logró poner en crisis, gracias a la lucha conjunta, al grupo que históricamente venía manejando la Facultad a su arbitrio, y esto no es un logro menor. Quizás, sólo nos falte ese difícil pasaje desde estar en la oposición a pensar en darle forma y contenido a nuestro proyecto (o nuestros proyectos), para que de una vez por todas podamos empezar a plasmar nuestras ideas. Pero ello requiere serenidad, tiempo, unidad, reflexión y, tal vez, el enfriamiento de algunas pasiones. Los que se oponen son fuertes y no debemos subestimarlos. Si consideramos que ha sido importante lo hecho hasta aquí, pero aún más importante lo que queda por hacer, no podemos dejar de resaltar la importancia que la continuidad de esta fuerza que tanto costó construir tiene para el logro de dichos objetivos.

En concreto, nuestra intención con estas líneas es reivindicar la importancia que la acción conjunta de la movilización y la discusión dada en los cargos de cogobierno tiene a la hora de poder proyectar una política que pueda dar cuenta de las necesidades del movimiento estudiantil y de todos aquellos que comparten un proyecto de Universidad popular. La experiencia da claras muestras de lo importante que es utilizar todas las herramientas que históricamente el movimiento estudiantil fue ganando con las luchas (recordemos que el cogobierno es fruto del movimiento de la Reforma del ´18) y que lejos de abandonarlas, a lo que se debe apuntar es a profundizar su utilidad y democratizar el cogobierno universitario. Es posible que en el último año, dado que los graduados del frente 20 de diciembre hemos perdido las elecciones en nuestro claustro (y hacemos por esto una profunda autocrítica), ha sido mucho más dificil avanzar en la obtención de reivindicaciones legítimas. Sin embargo, estamos convencidos que en un horizonte no muy lejano esta situación puede mejorar. Por tal razón, desde el Frente de Graduados 20 de diciembre - Universidad Popular, seguiremos apuntando a construir desde la unidad con todos aquellos que compartan un proyecto político alternativo, intentando construir una fuerza política interclaustro (estudiantes, docentes, graduados, no docentes) y apostando, en un futuro, a la posibilidad de seguir construyendo desde la unidad a nivel estudiantil, ya que el enfrentamiento entre los que queremos una Universidad mejor, sólo da más aire a aquellos que la vienen manejando a discreción desde hace años.


Frente de Graduados 20 de diciembre - Universidad Popular


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